Las jóvenes de hoy en día con tal de estar
a la moda hacen lo que sea. Vivimos en una sociedad donde la imagen y la figura
son fundamentales, la televisión entre otros medios de comunicación crean prototipos de una figura socialmente aceptable.
Algunos indicios de los trastornos alimenticios son detectables a simple vista.
En el caso de la anorexia, el primero y el más visible es la reducción de peso,
que puede conducir a la delgadez extrema y a la desnutrición. La bulimia es más
difícil de detectar porque los atracones y las compensaciones se hacen en
secreto y no derivan necesariamente en una continua pérdida de peso. En el caso
de quienes vomitan es necesario buscar signos físicos acompañantes como
lesiones entre otras cosas. La moda y
la publicidad incitan
más frecuentemente a adelgazar que a mantener una buena salud. La discriminación
en cuanto a lo físico se ve frecuentemente reflejado en los locales, ya que no fabrican talles para personas excedidas de peso.
Por lo general este problema afectaba casi
solamente a mujeres, pero en la actualidad, muchos jóvenes varones, también las
están desarrollando, con el fin de tener un mejor cuerpo, combinando estos
problemas con el ejercicio físico excesivo o vigorexia,
dejando de alimentarse sanamente para formar músculos a través del consumo de
esteroides y proteínas sintéticas.
Son varios los factores que predisponen el desarrollo de algún trastorno de la
alimentación, algunos de ellos son: cansancio excesivo, sueño, irritabilidad,
conductas violentas, agresión hacia personas conocidas miembros de familia, auto-agresión
al no aceptarse , vergüenza, culpa, depresión, etc. La delgadez, se asocia de
algún modo con belleza, elegancia, prestigio, juventud y aceptación
social. Pueden existir diversos detonantes, desde querer lucir la ropa, por la
falta de personalidad, baja autoestima, constantes presiones, criticas de
familiares y amigos, entre muchas mas. Lo recomendable seria que los medios no
impongan un estereotipo así cada uno se acepta como es ya que no existe la
perfección.
Nicole Teiblum


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